Una fascinante actividad nacida como hobby en los años 70, fascinados con los brillantes colores de los loros, su carácter sociable, belleza en general e ingente talento para la imitación de la voz humana, criando a plena satisfacción, con los pocos medios que se disponía en aquel entonces por lo que se refiere a nutrición, habitáculos y, conocimiento de los requerimientos de las diferentes especies de jaula.
Productos como gallináceas, faisánidos, perdices, colines, conuros, estríldidos, fringílidos, anátidas, pequeños psittacidos etc., hasta llegar a nuestros días en la que el centro está formado por cómodos, espaciosos y confortables habitáculos construidos íntegramente en estructura tubular de hierro y doble mallazo metálico, básicamente por cuestiones de funcionalidad, seguridad e higiene.
Las dimensiones son variables en función de la especie de ave alojada.- Parte de ellos se hallan afirmados a un soporte de obra de fábrica y, los segundos están suspendidos sobre banqueta metálica.- La instalación dispone de alumbrado, sombrajo para los días más calurosos, agua potable fria y caliente, incluso microaspersión programada para diferentes horas del día.- Además de habitáculo que hace las funciones de hospital, sala de aislamiento, sala de incubación y nacedora, cocina donde se preparan los diferentes menús y, nursería.- Todo ello enclavado en un entorno surto de exuberante arboleda y vegetación natural que, a modo de enriquecimiento ambiental, colige un mayor confort y bienestar de nuestras aves.